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Historias de abuelo Cebolleta

Empecé en esto de la informática hace cerca de 30 años. Siempre cuento que mi primer trabajo era pasar a MS-DOS un programa de contabilidad escrito en Cobol de RyanMcFarland sobre sistema operativo CP/M, y me suelen mirar como si fuera un diplodocus … pero yo más bien me siento como aquel abuelo Cebolleta de los tebeos de mi niñez, que a la que podía asaltaba a los demás para contarles sus batallitas.

El caso es que, Cebolleta o no, he vivido la revolución del paso de cuando la computación era algo especializado para grandes centros de cálculo especializados a cuando hasta las empresas medianas y algunas pequeñas podían permitírselo, de cuando las terminales “tontas” comenzaron a ser sustituidas por el ordenador personal, de cuando las comunicaciones eran lentas y escasas (ah, aquellos ruidosos modems por baudios!) a la actualidad en que la conexión es permanente menos si vas en el AVE.

Al principio, las TI servían para tareas especializadas. Luego pasaron a generar mayor productividad y disminuir costes en las empresas. Hoy las TI transforman los modelos de negocio y son una fuente de competitividad en las organizaciones. Es una evolución brutal, y tan solo en 30 años o poco más.

Todo esto nos pone delante de una nueva era, ya lo han explicado antes otros analistas y expertos, seguramente más cualificados que yo, y no voy a abundar en ello. Pero hay una cosa sobre la que leo poco o nada, y que me parece nueva y potencialmente más importante que todo lo anterior: y es que hasta ahora hemos sido los humanos los que hemos generado los datos que con las TI se han convertido en información, pero ahora estamos en los albores de la era en que no estaremos solos en esta tarea, las cosas generarán una creciente masa de datos de dimensiones y complejidad nunca vistas hasta ahora.

Y eso cambia muchos paradigmas. Desde la propia generación, hasta la seguridad, los métodos de acceso, el almacenamiento, la organización o la explotación de todo ello. Ríete de lo que conocíamos hasta ahora en esos mismos campos, pero aplicados a los datos generados por personas: mucho más grande, mucho más creciente, mucho más complejo, mucho más potente y mucho más crítico.

Así que si la potencialidad es mucho más grande, la dependencia también mucho mayor, y “el pollo” mucho más gordo, ¿no te parece que también las oportunidades de negocio para el Canal pueden resultar descomunales?

Pero, claro, habrá que reflexionar, informarse, transformar nuestros modelos de negocio, prepararse, atacar las oportunidades y enfrentar los retos.

Así que este abuelo Cebolleta te recomienda que no te pierdas el webinar exclusivo que el día 26 organizamos 😉

Para inscribirte: http://channelacademy.com/webinar-iot